El compromiso con la ecología gana fuerza entre los nuevos diseñadores y fabricantes de muebles. A los beneficios medioambientales se suma el interés de los consumidores en adquirir artículos para el hogar realizados con materiales reciclados. Y en otras ocasiones ni siquiera esto, sino que los propios clientes son los que se fabrican sus propios muebles durante unos días de bricolaje casero. Y con esto, nos ahorramos un dinero y damos un sencillo toque original a la decoración de nuestra casa.

Los palets son plataformas de madera que se emplean para trasladar y almacenar materiales de diversa índole. Pero cuando éstos ya no sirven para estos fines, y antes de desecharlos, se pueden aprovechar para realizar muebles para el hogar, como las mesas anteriormente mencionadas, puesto que su materia prima, la madera, suele dar un muy buen rendimiento futuro. Y su adaptación a mesas tampoco exige unos altos conocimientos de bricolaje, siendo suficiente unas pequeñas dosis de habilidad. Nada más.
Para fabricar una mesa de centro a base de palets de madera, se necesitaría un par de palets con unas dimensiones de 1,20x1,80 metros, que a ser posible estén en el mejor estado posible, unos tornillos, un bote de pintura o barniz y una sencilla lija. Pero, ¿dónde coger unos palets? Lo más lógicos es conseguirlos en algún almacén o en las cercanías de algún polígono, donde se hayan desechos de esta preciada, y al alza, materia prima de mesas.

Una vez que tengamos todos los materiales, usaremos un palet entero para conformar la estructura básica de la mesa y utilizaremos el otro palet para cortarlo y formar las cuatro patas de la mesa. En algunos casos, aquellos que son más manitas, podrían ponerse ruedas. En ambas casos, los tornillos fijan ambos palets. Posteriormente, debemos lijar toda la estructura de madera, aunque este paso dependerá del estado en el que se encuentre la madera. A mejor calidad, menos uso de la lija. Finalmente, debemos decorar a nuestro gusto, bien con una simple mano de barniz, dando así un toque rústico a la mesa, o pintándola con el color que mejor nos combine con el resto de muebles de la habitación.

Por supuesto, como se ve en las imágenes, la decoración admite multitud de variantes, todo dependerá de nuestra habilidad a la hora de dar ese toque especial a nuestra nueva mesa, válida tanto para interiores como exteriores. Pero si no tienes tiempo, ni eres hábil con el bricolaje, siempre te queda Homing. No olvides visitar nuestra colección de mesas.















